Un salón entero con placas de PVC y palillería, en un día
Dos materiales y una tarde: una pared central de PVC efecto ónix con vetas doradas, enmarcada entre dos paños de palillería. Sin picar, sin escombros.


Desliza para comparar el antes y el después.
La clienta no quería una reforma. Quería otro salón, que no es lo mismo: lo primero trae semanas de polvo, albañiles y un presupuesto que se dispara, y lo segundo se puede tener en una tarde si se elige bien el material.
Se combinaron dos cosas. En el centro, una placa decorativa de PVC efecto ónix, con las vetas doradas y grises recorriendo la pared de arriba abajo. A los lados, dos paños de palillería vertical en tono madera clara que enmarcan el conjunto y le dan profundidad.
Ese es el truco que casi nadie usa: mezclar. Una pared entera de placa puede quedar plana, y una pared entera de listones puede resultar recargada. Juntas se equilibran, y además la palillería disimula los encuentros con la esquina y el techo, que es donde se nota si un trabajo está bien rematado.
Todo va pegado sobre la pared que ya había. No se picó nada, no salió ni un saco de escombros y el salón se pudo usar esa misma noche.
Si tienes una pared en la cabeza y no sabes por dónde empezar, mándanos una foto y las medidas por WhatsApp: te decimos qué material encaja, cuántas placas hacen falta y cuánto sale, antes de que compres nada.
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